El Estatuto de los Trabajadores define el trabajo a turnos como “toda forma de organización del trabajo en equipo según la cual los trabajadores ocupan sucesivamente los mismos puestos de trabajo, según un cierto ritmo, continuo o discontinuo, implicando para el trabajador la necesidad de prestar sus servicios en horas diferentes en un período determinado de días o de semanas”.

El trabajo a turnos es una práctica habitual en ciertas empresas u organizaciones que así lo requieren por sus características específicas del servicio que ofrecen o de sus procesos productivos: Hospitales, policía, seguridad, empresas de producción, call-centers, etc.

Dentro del trabajo a turnos, existen diferentes formas de organización:

  • Sistema discontinuo: Organizado en dos turnos: Uno de mañana y uno de tarde. El trabajo se interrumpe normalmente por la noche y el fin de semana
  • Sistema semi-continuo: la interrupción es semanal. Organizado en tres turnos: mañana, tarde y noche. La interrupción es semanal, con descanso los domingos
  • Sistema continuo: El trabajo queda cubierto durante todos los días de la semana y 24 horas al día, de manera ininterrumpida. Organizado en tres turnos: mañana, tarde y noche.

Estudios realizados sobre el tema, demuestran la necesidad de que el trabajo a turnos esté óptimamente organizado con el fin de garantizar una eficiente productividad o servicio de la empresa pero, a la vez, minimizar los efectos que este tipo de planificación causan sobre los trabajadores, especialmente sobre los que trabajan en turnos nocturnos:

  • Alteración en los ritmos biológicos
  • Alteraciones del sueño
  • Difícil planificación de la vida familiar y social
  • Estrés

Mejorar las condiciones del trabajo a turnos supone actuar a nivel organizativo y, aunque no existe un proceso de optimización de turnos de carácter general, sino que esto dependerá de las características de cada empresa, sí pueden establecerse ciertos criterios para lograr unas condiciones óptimas. Las actuaciones deben basarse, de manera general, en dos premisas:

  • Adaptación del trabajo a turnos a las características de la empresa u organización: Estructura, tamaño, ubicación, actividad que realiza, organización departamental, demanda existente, etc.
  • Adaptación del trabajo a turnos a la estructura de recursos humanos de la empresa:
    • Adaptación de los horarios y los turnos al número de trabajadores existente y a sus diferentes perfiles profesionales
    • Respeto máximo al bienestar del trabajador

¿Cómo lograr la optimización de turnos en tu empresa?

La optimización de turnos es un proceso complejo que requiere seguir unos procedimientos adecuados para manejar las diferentes variables implicadas en el proceso.

Una asignación manual de turnos de trabajo puede funcionar en empresas u organizaciones con un número extremadamente reducido de trabajadores, pero resulta ineficaz para empresas de mayor tamaño, en las que además pueden existir factores no estáticos como variaciones en la demanda, restricciones, contingencias e imprevistos, etc.

Se requiere, por tanto, abordar la optimización de turnos utilizando herramientas informáticas, más o menos complejas dependiendo de las características y requerimientos de cada empresa, que utilicen técnicas avanzadas de análisis de datos (normalmente programación lineal).

Los software de optimización de turnos como GeneticApp permiten manejar toda la información y variables incluidas en el proceso, por complejo que sea, de una manera óptima, con unos tiempos de respuesta muy bajos y minimizando errores. Además, son herramientas parametrizables que se adaptan a las características y necesidades de cada empresa y a sus objetivos y restricciones particulares.

El retorno de la inversión (ROI) realizada para la adquisición de GeneticApp será significativamente rápido, por lo que constituyen herramientas de gran interés para el empresario, el cual podrá medir y evaluar directamente el ahorro producido a través del propio software.